Sobre Pipa Concept
La semilla de este proyecto nació hace muchos años, en los veranos interminables junto al mar. Mientras otros niños jugaban en las olas, había una niña llamada “Pipa” que prefería pasar horas creando con sus manos: pulseras, collares, pequeñas piezas que después vendía con la ilusión de quien cree que todo es posible.
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Con el tiempo, la vida la llevó por otros caminos: el mundo corporativo, primero en la banca y luego en la moda. Dos industrias brillantes por fuera, pero donde la creatividad quedaba en silencio, esperando. Y en ese silencio se fue dando cuenta de algo: el tiempo es lo más valioso que tenemos, y dejarlo pasar sin escuchar a la propia esencia es un lujo que no todos podemos permitirnos.
Un momento muy difícil la sacudió, y fue entonces cuando entendió que era hora de replantearse qué quería realmente. Así, casi sin proponérselo, la semilla volvió a germinar. Empezó en casa, creando pequeñas piezas solo para sí misma, hasta que la gente alrededor empezó a pedirle que les enseñara a hacerlas también. Poco a poco, sin un plan rígido pero con mucha intuición, nació Pipa Concept.
Hoy, Pipa Concept no es un proyecto estático: es un concepto vivo, que evoluciona y crece. Es un espacio donde la creatividad vuelve a tener voz. Un lugar para detenerse, crear con las propias manos, conectar con otros y recordar que todo es posible.
